12 abr. 2014

Sin

¿Cuanto nos costará entender que no somos nada pero lo somos todo? Que nunca lo fuimos pero lo hicimos; Que jamás nos rendimos pero nunca lo intentamos. Y que cuando lo tuvimos en nuestras manos no lo supimos utilizar. Ésa vez que no entendiste cómo porque siempre fue un qué, y un dónde. ¿Cómo puede ser si no lo fue? El estar seguro sin entenderlo te desmoronara, te caerás en un pozo sin fin de preguntas que nadie te responderá, ni siquiera tu lograras encontrar coherencia entre tanta escasez de cordura. ¿Hace cuanto le estás queriendo encontrar sentido a tu vida? Solo verás a las personas caer y nunca levantarse, a los caballos quedándose quietos, los rizos lisos, los ojos ciegos, y la mirada sin ninguna expresión. Ésa es tu suerte y siempre lo será. Te olvidaras del mejor día de tu vida, al igual que de tu comida favorita, y ésa parte tan sublime del libro. Tu madre por las noches arropaba una cama en la que no estabas, leía cuentos para fantasmas, y tomaba su café frío, frío, frío como su tenor. Y los cielos sin pájaros, los árboles sin copas, y todo se repite. Las cosas sin su esencialidad. Vos sin tu existir, y tus llantos sin lágrimas. Hacen querer que lo recuerde para cuando lo entiendas y dejes de perderte tan fácilmente.